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Alicante / Murcia, Spain
Licenciada en Bellas Artes por la Universidad Miguel Hernández de Elche. Master en Arteterapia y mediación plástica por la Universidad de Murcia. Estudiante de Psicología por la U.N.E.D (Universidad a Distancia)

sábado, agosto 23, 2008

MÁS HISTORIAS DE AMOR, Más, más y más

Habría que optar entre dejar de sufrir o dejar de amar. Pues el amor, que al principio está formado de deseo, más tarde sólo se mantiene únicamente por una ansiedad dolorosa. .”

De la imaginación y del deseo

Marcel Proust







Vivimos una epidemia de amor patológico.

Las consultas psicológicas están llenan de pacientes cuya dependencia afectiva les perjudica. La psicoanalista Julia Kristeva en la sinopsis de uno de sus últimos libros historias de Amor, dice que la única conclusión de sus años de psicoanalista es que todas las historias acaban hablando de amor. El amor es dañino, si miro a mi alrededor el panorama se me vuelve insoportable, mujeres y hombres que se dejan aplastar, gritar y humillar a cambio de tener un a alguien en sus vidas. Mujeres y hombres que viven encadenando historias de amor pocos satisfactorias por mantener encendida la cerilla del amor que es, al mismo tiempo, lo único que les mantiene con vida. Mujeres y hombres que se regalan, que venden sus labios al mejor postor para dejarse amar intensamente en sucios colchones abandonados sólo por un poquito de calor .

Y yo digo. ¿Por qué tanto sufrimiento?


Quizás porque no hemos sido educados para sobrellevar nuestros afectos, no hemos sido educados para construir formas de amor sanas. Nos dejamos llevar por una idea de romanticismo exacerbado y, porque no, amores de papanatas que promueve el consumismo y la música de violines, un amor que vende flores, colonias y cajas de bombones en forma de corazón y te invita al cine los domingos. Un amor que exalta el concepto judeocristiano de amar a cambio de nada, del sacrificio y la devoción como la mayor de las recompensas. Un amor donde la entrega es total y nada más existe en el mundo para los enamorados que su propio amor.

¿Y cómo es posible que un amor tan romántico, tan bonito, envuelto en lazos rojos y púrpurinas en forma de corazón se vuelva patológico?

El buen amor se degrada y se convierte en neurosis afectiva de la misma manera que se extiende un cáncer haciendo metástasis en el corazón, se vuelve una droga de igual modo que esa inocente copita de licor después de la comida se convierte en un alcoholismo sin control que te destruye y del que sólo puede salvarte más alcohol, más , más y más.

Es una droga, Y es que el amor como ya hemos dicho en otros apartados de este blog tiene efectos bioquímicos estudiados, trabajan las mismas hormonas que en una adicción, nos hace sentir bien, nos encanta, da sentido a nuestras vidas y por eso es como el vampiro que prueba por primera vez la sangre y quiere más, más y más.

Un día, sin previo aviso, te ves rastreando como un perro de policía en busca de unas gotitas de esa droga, te arrodillas una y otra vez, espías detrás de las columnas, persigues, interrogas a sus amigos, imploras, y como dice calamaro: No sabes con que inocente excusa pasar por su puerta. Pierdes la dignidad una y otra vez, envías otro mensaje y la retahíla correspondiente de llamadas perdidas, finalmente decides llamarle de verdad y gritarle: ¿Por qué no me llamas?

Le gritas a él, pero te estas gritando a ti misma, a tu impotencia por controlar tu ansiedad, a tu insostenible necesidad por recibir esa pequeña gratificación bioquímica que te hace sentir tan bien, quieres más, más y más y no sabes como pedirlo.

Te arrastras por las paredes intentando rasparte y dejarte las marcas del gotele por la espalda, te arañas, quizás el dolor pueda calmarte, y entonces estrellas con fuerza el móvil contra el suelo, después de unos segundos, cuando la respiración entrecortada y las lágrimas te lo permiten recoges el móvil y dices: Te necesito.

Al otro lado nadie te oye. Tiiiiiiiiii tiiiiiiiiii tiiiiiiiiii tiiiiiiiiiii, hace tiempo que han colgado.

El sonido del teléfono parece decirte más, más y más.



Te estas auto-destruyendo y lo sabes, pero te justificas diciendo es por amor, dices que quieres a esa persona más de lo que te quieres a tí mismo. Pero sabes que no es verdad, sabes que te encanta esa forma de amar que te auto-destruye, porque en esa auto-destrucción rozas de algún modo lo sublime y te gusta esa sensación , porque lo sublime siempre es un grado superior a el goce, porque lo sublime te araña, se remueve el estómago, te hace temblar.

Richard Klein escribió sobre la relación de las adicciones (y en concreto el tabaco) y las sensaciones sublimes, dice así:

Sólo mediante su pertenencia a lo sublime puede entenderse la afición de la gente hacía los cigarrillos y por qué les gusta tanto algo que sabe a rayos y marea. El fumador es como aquel personaje de Byron que se sitúa audazmente al borde del abismo para contemplar, lo efímero y fútil de nuestra existencia, y la grandeza inconmensurable de lo negativo a través de una colilla.

Amando, fumando ¿Qué más da?

y recuerdo aquel célebre verso de cuplé que dice: Y mientras fumo mi vida yo consumo, fumando espero al hombre que más quiero.

porque este verso no es más que una bonita metáfora de ese juego estético entre el amor y la muerte, entre el desafío al cáncer de pulmón que brilla en cada aspiración de nicotina y el saber que el amor te salvará por fin de ella. Fu(a)mando por neurosis enfermiza a la espera de una llamada que no llega, matándome lentamente de amor, a cada minuto sin ti me hago más daño, consciente de lo que eso significa sigo fu(a)mando, saboreando el dolor que tu ausencia infiere en mi garganta, como un Samurai que estetiza una y otra vez su milagroso harakiri, o un torero que construye artísticamente la muerte que le dedica a su tonadillera.

Así, te dedico cada uno de mis cigarros

5 comentarios:

KC dijo...

Muy bonito blog. Está claro que de diseño controlas un rato :P

El amor no es una historia, es la Historia.

Saludos!

Jaime dijo...

dios... mencanta! me siento super hiper mega identificado con todo. nos cortamios las venas ya o esperamos al lunes?

Al otro lado del deseo dijo...

Hola Eva

descubro tu hermoso espacio,
lo enlazo con mi ventannita.

Te espero cuando quieras

Al otro lado del deseo

mi despertar dijo...

Te felicito por tu blog me ha encantado te encontré en lo de marcomarlon
Beso

Anónimo dijo...

Dicen que el amor no es necesario para llevar una existencia plena y feliz. Eso dicen los psicólogos, los cuales, están casados o tienen pareja.

Para una idea del amor "sana", habría que formatear el cerebro, pero también el cuerpo, porque así como el tabaco crea adicción, el placer es más profundo que el dolor, que dijo el otro, y su aguja finísima alcanza el centro de la eternidad. Algo que nos proporciona placer es algo que hemos de poseer. Aunque sea doloroso.

Buen blog.
Salú-2.