¿Quien Soy?

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Alicante / Murcia, Spain
Licenciada en Bellas Artes por la Universidad Miguel Hernández de Elche. Master en Arteterapia y mediación plástica por la Universidad de Murcia. Estudiante de Psicología por la U.N.E.D (Universidad a Distancia)

domingo, marzo 23, 2008

Desde el Lugar de la Nostalgia

Nostalgia….

Añoramos, porque un día la pérdida de lo absoluto se cebó sobre nosotros, añoramos la perdida insalvable de “atmósfera anglos”, ese lugar de plenitud del vientre materno, un espacio de perfección, un momento de no distancia entre el deseo y la satisfacción. Donde todos nuestros deseos fueron una día satisfechos automáticamente, y nos creímos omnipotentes.

Añoramos desde esa primera experiencia de separación de la “atmósfera anglos”.
Una vez fuera del vientre materno anhelar se torna algo esencial, el individuo se enfrenta siempre a un “pudo ser y no fue”. Anhelar, es un recuerdo de algo que jamás se tuvo. Anhelar , es siempre sin anhelo, sin deseo, sin objeto.

Esta sensación de no-deseo aparece también en el amor, el amor recupera en el individuo ese espacio de totalidad, esa primaria “atmósfera anglos”, donde el otro que nos ama y al que amamos responde con exactitud a todos nuestros deseos, donde la felicidad es plena, donde el otro nos da todo, nos vuelve omnipotentes de nuevo, nos devuelve la integridad y en esa plenitud del amor es imposible anhelar, el amor nos devuelve a un espacio de no-anhelo.

Pero sin embargo, en ese vínculo amatorio, siempre hay algo de melancólico, pese a la integridad que nos ofrece el amor, la sombra de la nostalgia planea sobre nosotros, después de hacer el amor pensamos: “Si fuéramos siempre así de felices”, intuimos la perdida, pero no queremos aceptarla, y preguntamos: “cariño, ¿Me amarás siempre?”, esperamos un sí por respuesta, y nos dormimos tranquilos, con las comisuras de los labios sonrientes creyendo haber recuperado lo que nunca se tuvo, ese algo que nos falta a todos, ese recuerdo primario de la atmósfera anglos que en el amor se recrea simbólicamente en lo imaginario.

Pero en el paso de esa plenitud imaginaria a la realidad, esa nostalgia inicial se vuelve insondable en la indeterminación de un anhelo desbordado, el otro con el tiempo parece no ser como lo habíamos recreado en lo imaginario, cuando se rompe el amor nos invade la culpa: “Como pude perder la plenitud que tuve”, después el reproche: “como tú permitiste que yo perdiera esa plenitud que teníamos”.La pérdida nuevamente irrecuperable es una sensación de “haber estado en otra parte ideal” y querer siempre volver, el deseo odiseico de volver a la Ítaca de los orígenes.

Mariano Ibérico, en su obra “perspectiva sobre el tiempo”, definía la melancolía como: “un sentimiento de encanto ante el recuerdo del objeto ausente o desaparecido para siempre en el tiempo, un sentimiento de dolor ante la inasequibilidad de ese objeto, en fin un anhelo de retorno que quisiera transponer la enigmática distancia que separa el ayer del hoy y reintegrar el alma en la situación que el tiempo ha abolido.”


Por otro lado, podríamos pensar que cualquier acto creativo estaría ligado también con la nostalgia, y un regreso a veces doloroso al interior de uno mismo, quizás también un esfuerzo por recuperar el amor, un acto de amor sublimado.

Son innumerables los escritores y artistas que declaran, que crean para ser amados, o para seducir, o para recuperar el amor o el reconocimiento de los otros amados.

Hanna Segal dijo que “el arte es lo más similar a un proceso de duelo, solamente puede ocurrir después de una gran pérdida”, Por otra parte el cantante Joan Manuel Serrat nos hizo saber que: “siempre se canta lo que se pierde”.

Según esto se podría afirmar, que el escritor escribe porque ha perdido un algo inenarrable, y el pintor pinta para recuperar esa imagen desconocida que añora.


Dicen también que es fácil enfermar de nostalgia, y que esa búsqueda melancólica hacía los anhelos del interior es como atravesar un embravecido mar donde el individuo o el artista navega, y otras veces naufraga.







Ibérico, mariano, Perspectivas sobre el tiempo, U. N. M. San Marcos, Lima, 1958, p. 164.
Mondéjar, Lola, Proceso creador y psicoanálisis, artículo publicado por la revista CPM (centro psicoanalítico de Madrid).

2 comentarios:

limboboy dijo...

Hola Eva...

Me he permitido republicar un texto tuyo en e-limbo*. Lo que estás desarrollando en tu blog está genial. LLego a ti desde BArbarella (que imagino que es BArbará) me alegro que le estéis sacando partido a esto de los blogs. Tienes / tenéis a vuestra disposición e-limbo*. Por cierto, rebuscare en vuestros blogs y algo más re.editaré.


Un saludo, un beso.... y no sé cuantas cosas más.


Maldonado desde el limbo

j4m3s dijo...

cual es tu perdida, pequeña?... te amooo